Dolores Castro es una de las más importantes poetas mexicanas de la segunda mitad del siglo XX. Nacida en Aguascalientes en 1923, integrante del llamado Grupo de los Ocho, también ha hecho labor como maestra de nuevas generaciones de poetas. Aquí una muestra del poder y la actualidad de su poesía:
A veces ya no cabe en lo posible
lo que sucede aquí.
En vez de pecho a pecho
por el amor fundidos
sólo quebratahuecos
encontramos
carroña devorada por carroña
o ciegos que conducen otros ciegos
al matadero.
Y no es lo peor la muerte
que de morir ¿quién habría de escapar?
lo peor es esa torpe
y minuciosa forma
de quitar cada pétalo
al hálito de vida
y borrar la esperanza
¡Y borrar la esperanza!
De la antología No es el Amor el Vuelo.
Entrevista:
Juan Carlos Castrillón:Querida maestra Lolita, perteneces a la generación de los años 50 que incluye autores como Castellanos, Sabines, y Enriqueta Ochoa, entre otros, ¿Como era la poesía mexicana antes de esta generación clave?
Dolores Castro:La poesía femenina, sobre todo, en esa época tenía en México sólo el antecedente más destacado de María Enriqueta Camarillo. Pero creo que a ninguna de las escritoras de los años 50 influyó. Inmediatamente antes de la generación que publicó en los 50 están Concha Urquiza gran poeta, sin duda, y Margarita Michelena, Margarita Paz Paredes, Guadalupe Amor, Ema Godoy. Antes de estas últimas la poesía quizá fue un desahogo romántico para muchas otras.
---Considero que es a partir de esta generación cuando la poesía escrita por mujeres se vuelve mas libre e inclusive mas audaz,¿A que factores crees que se debió?
---Factores importantes fueron la influencia de Ibarbourú y Storni en la lectura, el inicio de la liberación femenina por su ingreso a la educación y el trabajo, el otro.
---¿Que compartes y que te aleja de las tres grandes pioneras:Mistral, Ibarborou y Storni?
--- Admiro a Gabriela Mistral en su libro Lagar, pero estoy lejos de sus experiencias y sus temas. Ibarborou inicia una forma de poesía que luego dio funesto resultado: cierta coquetería,y mucho de superficialidad sobre amor y sexo. Admiro a Alfonsina Storni, pero no tengo su temperamento. Creo que la poesía debe ser hondamente personal hasta alcanzar en la hondura lo universal.
---Tu poesía es característica por la economía en el lenguaje y por su profundidad en el mensaje. ¿Como se puede lograr tanto con tan pocos elementos?
---Agradezco tu opinión. Sólo puedo decirte que procuro ser esencial, Evitar toda palabra sobrante, emplear la palabra más sugerente y a la vez más necesaria.La imagen que surge con ritmo propio, y se multiplica en nuevas imágenes, desde la primer a hasta la última parte de mis pequeños poemas.
---En tu poema "Luz" dejaste escrito:Sé que la oscuridad es un deslumbramiento. Esta es otra característica de tu poesía, que a pesar de tratar muchas veces de temas "oscuros". siempre nos transmite un deseo de lucha de esperanza. ¿Qué fuerzas luminosas desatas para conseguir tal proeza?
---Simplemente:Vivo con esperanza.
----Esta pregunta me lleva a hacerte el eterno cuestionamiento de Hölderlin:¿Para qué poetas en tiempos de miseria?
---Los poetas sirven para alegrar el camino de la verdad y la vida. Javier Sicilia, por ejemplo.
---En la actualidad, ¿Cuales crees que sean los principales "enemigos" de la poesía?
---Creo, como dijera Ramón López Velarde en su ensayo Novedad de la Patria, que "Los enemigos del amor son el odio y el descuido. La lectura de poesía requiere amor a la vida y a la lectura. El amor, en general parece dormir en medio de una indolente indiferencia. Lectura y vivencia poética, y vivencia de la realidad son inseparables. Por eso felicito a los organizadores de comunicación poética como la que tú organizas.
---Un gran número de poetas mujeres denuncian las dificultades tremendas que el estado patriarcal les ha impuesto para desarrollarse en todos los sentidos. Tú en lo particular, ¿Què dificutades debiste enfrentar en tu condiciòn de mujer poeta?
---Nunca se le ha da otorgado a la poesía la suma importancia que tiene. Mi papá, hombre culto, inteligente, creía que una mujer poeta tenía que ser sensiblera, y por tanto, mejor no debía escribir. Era casi imposible publicar los poemas. Ahora por fortuna se abre un horizonte amplio para la poesía femenina.
---Considero que a partir de los años 70 se diò un fenómeno de "banalizaciòn" en la literatura femenina. ¿Estas de acuerdo con esta apreciación, a qué condiciones se la atribuyes y cómo puede ser superada?
---Creo que es verdad. Muchas poetas escribieron como si al quitarles la mordaza pudieran decir sobre sexo y amor todo lo que era universalmente conocido, y de menor importancia. Quizá esto se explica por la falta de liberta de expresión femenina anterior.Afortunadamente esto ha sido superado por magníficas poetas.
---De ti escribió Margarita Michelena: Cada poema de Dolores Castro es un dédalo de hondas significaciones, al que hay que entrar no con la simple razón racional, sino con otra suerte de inteligencia, la sensible, por más secreta, más eficaz y penetrante. ¿Cómo acceder al templo hipersensible de la poesía en un nuevo siglo martirizado por la violencia y la deshumanización impuesta por el sistema dominante?
--- No recordaba la cita. gracias. Creo en la poesía transparente, sencilla. El mismo López Velarde la defiende diciendo que muchas veces esta sencillez para una mayoría no lo es tanto, porque está acostumbrada a la superficialidad de las experiencias cotidianas.
Creo que la poesía de hoy debe penetrar en esta violencia y en esta falta de humanidad, para denunciarlas, o encontrar rayos de luz no sólo para denunciarlas, sino para descubrir algún relámpago de esperanza en medio del caos
---Para finalizar ¿Que podrías recomendarles a los y las jóvenes poetas?
---Recomendaría a los y a las jóvenes poetas que lean poesía, novela y cuento, que lean la poesía en voz alta, que escriban descubriendo nuevos caminos, hondas brechas de la sensibilidad. Que nunca renuncien a vivir la poesía y a expresarla en hermosos poemas. Que empleen la poesía como un escudo y como un arma, la única arma que se debe emplear en esta vida. Mi admiración y cariño para los poetas jóvenes. Muchas gracias Juan Carlos.
Nuestra adoración por siempre, y el agradecimiento por tu generosidad y por tu poesía. Besos y abrazos.
viernes, 8 de julio de 2011
El sexo puede causar adicción
Karina Galarza Vásquez
Las personas que sufren dependencia sexual son etiquetadas como pervertidos o degenerados. Sin embargo, opinan los sexólogos, quienes padecen este problema son individuos que no han aprendido a enfrentar las adversidades cotidianos e intentan aliviar su estrés.
Invasión constante y obsesiva de pensamientos eróticos y necesidad imperiosa de tener contacto sexual varias veces al día, sin tomar en cuenta los riesgos de esta conducta, son las manifestaciones habituales que experimentan personas con adicción al sexo.
“Hay que ser cuidadosos al usar el concepto ‘adicción al sexo’, pues existe el riesgo de caer en generalizaciones. En este sentido, es necesario diferenciarla del deseo sexual, que es una fuerza motivacional y una expresión corporal”, refiere el Dr. David Barrios Martínez, director de Caleidoscopía, espacio de cultura, terapia y salud sexual.
Lo que permite distinguir entre apetito sexual normal y adicción es que, durante al menos los últimos seis meses, el individuo recurre a ciertas conductas sexuales o tiene fantasías que le incapacitan y deterioran la capacidad de relacionarse y de construir vínculos significativos.
Al respecto, Libe Oldak, terapeuta de pareja, comenta que las consecuencias de tal alteración incluyen problemas económicos, laborales y familiares, además de disolución de relaciones amorosas, ansiedad y depresión. “Se debe tener presente que la sexualidad forma parte natural del ser humano, pero cuando se convierte en prioridad provoca interferencias en la vida y causa profunda tensión, arrepentimiento y culpa”.
Insaciables
Diferentes nombres han sido utilizados para hacer referencia a la alteración que nos ocupa, y van desde ninfomanía y satiriasis hasta parafilias (perversiones), desórdenes en el control de los impulsos, comportamiento sexual compulsivo y adicción sexual.
El término ninfomanía, empleado para las mujeres, proviene de los vocablos griegos nymp líe (muchacha) y monia (locura o manía). Como dato curioso, cabe señalar que la mitología de aquella cultura clásica hace mención de las ninfas, que eran deidades del bosque a las que les gustaban los placeres del amor.
De manera análoga, en el caso de los hombres se utilizan los términos satiriasis, andromanía o donjuanismo; no obstante, existen claras diferencias para un género y otro que van más allá de las palabras, pues mientras que la exaltación excesiva del deseo sexual se considera enfermedad en el caso de las mujeres, en los varones no siempre recibe igual calificativo, debido a la ideología machista que sostiene que ellos pueden tener varias parejas sexuales sin ser mal vistos.
De acuerdo con el sexólogo Luis Perelman, miembro de la Asociación Mundial de Sexología y codirector de la librería El armario abierto, “los términos ninfomanía y andromanía o satiriasis ya no se utilizan en la actualidad. Se crearon en el siglo XVIII, época en que se negaba que las mujeres pudieran experimentar placer y, en consecuencia, aquellas que gozaban su sexualidad eran consideradas prostitutas, brujas o enfermas, pues incluso se les recluía en manicomios”.
Por otra parte, debemos señalar que contrariamente a lo que pudiera pensarse, “en la adicción al sexo no necesariamente hay placer, pues lo que se busca es obtener alivio, controlar la ansiedad y calmar las ganas”, afirma la Dra. Rinna Riesenfeld, sexóloga y codirectora de El armario abierto.
Ambos especialistas coinciden en definir esta adicción como una condición o enfermedad psicoemocional con repercusiones en lo físico, y en la que nunca hay suficiente sexo. Es una excitación desesperante, una urgente necesidad del individuo de “explotar”, descargar toda la tensión o energía provocada regularmente por ansiedad, estrés, situaciones de la vida, represión sexual y baja autoestima.
En este contexto, es importante resaltar que “al definir el comportamiento sexual adictivo no sólo debe enfatizarse la extraordinaria frecuencia de la actividad sexual o la capacidad de reemplazar un compañero por otro (generalmente uno o más por día, durante períodos alternantes), sino que también se debe destacar la función de ‘automedicación psicológica’ de dicho comportamiento, dirigido a lograr el alivio de la depresión y la incapacidad de disfrutar”, según explica el médico estadounidense Wayne A. Myers, quien se desempeña como profesor clínico de Psiquiatría del Centro Médico de la Universidad de Cornell y es analista didacta y supervisor del Centro de Formación e Investigación Psicoanalítica de la Universidad de Columbia.
¿Tengo la adicción?
Si bien no existe medición o clasificación del problema que nos ocupa debido a que todas las personas son diferentes, de acuerdo con el Dr. Luis Perelman es posible percibir que se es adicto al sexo a través de las siguientes situaciones:
•Al volverse dependiente de la compulsión y el deseo de coito (no necesariamente de experimentar un orgasmo).
•Cuando se perjudica la vida anteponiendo el sexo a actividades como comer, dormir, trabajar o hacer otras cosas importantes.
•En caso de apegarse al perfil de los sexoadictos, que consiste en actitudes como promiscuidad acentuada, exhibicionismo, voyerismo incontrolable y pasar de la fantasía al acto, perjudicando a otras personas.
Las personas adictas al sexo no son grandes conquistadores, “pues no siempre tienen muchas relaciones sexuales con muchas personas diferentes; la mayoría recurre a la masturbación para calmar su ansiedad, ya que no siempre les resulta fácil encontrar a alguien para saciar su impulso”, resalta la Dra. Riesenfeld.
Y ahora ¿qué hago?
Lo primero que se recomienda es aceptar el problema, que el comportamiento sexual genera malestar con la pareja y, por supuesto, que ya no se tiene el control. Una vez que la persona reconoce su situación puede apreciar qué le está pasando, a partir de su autoconcepto, identidad y capacidad de enfrentar los problemas de otra manera.
El abordaje será distinto al de otras adicciones porque “las sustancias externas al organismo que proveen placer transitorio (drogas) son agentes que se integran al cuerpo; en cambio, la sexualidad y el erotismo son inherentes a la persona, forman parte de su cuerpo. Algunos adictólogos plantean que la administración de inhibidores del deseo sexual sirven para controlar el problema, pero no estoy de acuerdo porque lo considero como amputar a un ser humano”, advierte el Dr. Barrios Martínez.
Cuando una persona llega a psicoterapia con inadecuación, culpa o estigma porque le han dicho que tiene adicción al sexo, se favorece la autoexploración, es decir, que la persona identifique entre su verdad interior y exterior. Al mismo tiempo, se fomenta que el individuo adopte nuevos significados (resignifique) y establezca límites entre lo que puede seguir haciendo y lo que decide limitar.
Así, cuando la persona, ya carente de culpa, dice: “es mi necesidad, voy a buscar el mayor disfrute”, entonces atiende a sus propias necesidades y no a las del resto del mundo.
Durante la terapia también se promueve la responsable toma de decisiones. Hay individuos con una vida desorganizada que van perdiendo eficiencia en el trabajo, escuela o familia. Aquí se recomienda que los afectados consideren privilegiar la calidad sobre la cantidad; quizás no dejen de tener varias parejas, pero no buscarán con desesperación encuentros sexuales fortuitos.
Nos resta decirle que si el deseo incontrolable por las relaciones eróticas ha llegado al grado de impedirle realizar sus actividades diarias de manera eficiente y le ha ocasionado problemas con quienes le rodean, es tiempo de que acuda con especialistas en Sexología, Terapia de Pareja y/o Psicología para que pueda tener una vida sexual sana.
Las personas que sufren dependencia sexual son etiquetadas como pervertidos o degenerados. Sin embargo, opinan los sexólogos, quienes padecen este problema son individuos que no han aprendido a enfrentar las adversidades cotidianos e intentan aliviar su estrés.
Invasión constante y obsesiva de pensamientos eróticos y necesidad imperiosa de tener contacto sexual varias veces al día, sin tomar en cuenta los riesgos de esta conducta, son las manifestaciones habituales que experimentan personas con adicción al sexo.
“Hay que ser cuidadosos al usar el concepto ‘adicción al sexo’, pues existe el riesgo de caer en generalizaciones. En este sentido, es necesario diferenciarla del deseo sexual, que es una fuerza motivacional y una expresión corporal”, refiere el Dr. David Barrios Martínez, director de Caleidoscopía, espacio de cultura, terapia y salud sexual.
Lo que permite distinguir entre apetito sexual normal y adicción es que, durante al menos los últimos seis meses, el individuo recurre a ciertas conductas sexuales o tiene fantasías que le incapacitan y deterioran la capacidad de relacionarse y de construir vínculos significativos.
Al respecto, Libe Oldak, terapeuta de pareja, comenta que las consecuencias de tal alteración incluyen problemas económicos, laborales y familiares, además de disolución de relaciones amorosas, ansiedad y depresión. “Se debe tener presente que la sexualidad forma parte natural del ser humano, pero cuando se convierte en prioridad provoca interferencias en la vida y causa profunda tensión, arrepentimiento y culpa”.
Insaciables
Diferentes nombres han sido utilizados para hacer referencia a la alteración que nos ocupa, y van desde ninfomanía y satiriasis hasta parafilias (perversiones), desórdenes en el control de los impulsos, comportamiento sexual compulsivo y adicción sexual.
El término ninfomanía, empleado para las mujeres, proviene de los vocablos griegos nymp líe (muchacha) y monia (locura o manía). Como dato curioso, cabe señalar que la mitología de aquella cultura clásica hace mención de las ninfas, que eran deidades del bosque a las que les gustaban los placeres del amor.
De manera análoga, en el caso de los hombres se utilizan los términos satiriasis, andromanía o donjuanismo; no obstante, existen claras diferencias para un género y otro que van más allá de las palabras, pues mientras que la exaltación excesiva del deseo sexual se considera enfermedad en el caso de las mujeres, en los varones no siempre recibe igual calificativo, debido a la ideología machista que sostiene que ellos pueden tener varias parejas sexuales sin ser mal vistos.
De acuerdo con el sexólogo Luis Perelman, miembro de la Asociación Mundial de Sexología y codirector de la librería El armario abierto, “los términos ninfomanía y andromanía o satiriasis ya no se utilizan en la actualidad. Se crearon en el siglo XVIII, época en que se negaba que las mujeres pudieran experimentar placer y, en consecuencia, aquellas que gozaban su sexualidad eran consideradas prostitutas, brujas o enfermas, pues incluso se les recluía en manicomios”.
Por otra parte, debemos señalar que contrariamente a lo que pudiera pensarse, “en la adicción al sexo no necesariamente hay placer, pues lo que se busca es obtener alivio, controlar la ansiedad y calmar las ganas”, afirma la Dra. Rinna Riesenfeld, sexóloga y codirectora de El armario abierto.
Ambos especialistas coinciden en definir esta adicción como una condición o enfermedad psicoemocional con repercusiones en lo físico, y en la que nunca hay suficiente sexo. Es una excitación desesperante, una urgente necesidad del individuo de “explotar”, descargar toda la tensión o energía provocada regularmente por ansiedad, estrés, situaciones de la vida, represión sexual y baja autoestima.
En este contexto, es importante resaltar que “al definir el comportamiento sexual adictivo no sólo debe enfatizarse la extraordinaria frecuencia de la actividad sexual o la capacidad de reemplazar un compañero por otro (generalmente uno o más por día, durante períodos alternantes), sino que también se debe destacar la función de ‘automedicación psicológica’ de dicho comportamiento, dirigido a lograr el alivio de la depresión y la incapacidad de disfrutar”, según explica el médico estadounidense Wayne A. Myers, quien se desempeña como profesor clínico de Psiquiatría del Centro Médico de la Universidad de Cornell y es analista didacta y supervisor del Centro de Formación e Investigación Psicoanalítica de la Universidad de Columbia.
¿Tengo la adicción?
Si bien no existe medición o clasificación del problema que nos ocupa debido a que todas las personas son diferentes, de acuerdo con el Dr. Luis Perelman es posible percibir que se es adicto al sexo a través de las siguientes situaciones:
•Al volverse dependiente de la compulsión y el deseo de coito (no necesariamente de experimentar un orgasmo).
•Cuando se perjudica la vida anteponiendo el sexo a actividades como comer, dormir, trabajar o hacer otras cosas importantes.
•En caso de apegarse al perfil de los sexoadictos, que consiste en actitudes como promiscuidad acentuada, exhibicionismo, voyerismo incontrolable y pasar de la fantasía al acto, perjudicando a otras personas.
Las personas adictas al sexo no son grandes conquistadores, “pues no siempre tienen muchas relaciones sexuales con muchas personas diferentes; la mayoría recurre a la masturbación para calmar su ansiedad, ya que no siempre les resulta fácil encontrar a alguien para saciar su impulso”, resalta la Dra. Riesenfeld.
Y ahora ¿qué hago?
Lo primero que se recomienda es aceptar el problema, que el comportamiento sexual genera malestar con la pareja y, por supuesto, que ya no se tiene el control. Una vez que la persona reconoce su situación puede apreciar qué le está pasando, a partir de su autoconcepto, identidad y capacidad de enfrentar los problemas de otra manera.
El abordaje será distinto al de otras adicciones porque “las sustancias externas al organismo que proveen placer transitorio (drogas) son agentes que se integran al cuerpo; en cambio, la sexualidad y el erotismo son inherentes a la persona, forman parte de su cuerpo. Algunos adictólogos plantean que la administración de inhibidores del deseo sexual sirven para controlar el problema, pero no estoy de acuerdo porque lo considero como amputar a un ser humano”, advierte el Dr. Barrios Martínez.
Cuando una persona llega a psicoterapia con inadecuación, culpa o estigma porque le han dicho que tiene adicción al sexo, se favorece la autoexploración, es decir, que la persona identifique entre su verdad interior y exterior. Al mismo tiempo, se fomenta que el individuo adopte nuevos significados (resignifique) y establezca límites entre lo que puede seguir haciendo y lo que decide limitar.
Así, cuando la persona, ya carente de culpa, dice: “es mi necesidad, voy a buscar el mayor disfrute”, entonces atiende a sus propias necesidades y no a las del resto del mundo.
Durante la terapia también se promueve la responsable toma de decisiones. Hay individuos con una vida desorganizada que van perdiendo eficiencia en el trabajo, escuela o familia. Aquí se recomienda que los afectados consideren privilegiar la calidad sobre la cantidad; quizás no dejen de tener varias parejas, pero no buscarán con desesperación encuentros sexuales fortuitos.
Nos resta decirle que si el deseo incontrolable por las relaciones eróticas ha llegado al grado de impedirle realizar sus actividades diarias de manera eficiente y le ha ocasionado problemas con quienes le rodean, es tiempo de que acuda con especialistas en Sexología, Terapia de Pareja y/o Psicología para que pueda tener una vida sexual sana.
Javier Sicilia y Emilio Álvarez Icaza en el Museo León Trotsky
Este sábado 9 de julio en punto de las 12:00 hrs., se presentarán en el auditorio del Museo León Trotsky, Javier Sicilia y Emilio Alvarez Icaza dentro de la sesión sabatina del Instituto para la Transición Democrática. El moderador será Mauricio Merino.
Fallece el filosofo marxista Adolfo Sánchez Vázquez
Pesar por la muerte de Adolfo Sánchez Vázquez
El Fondo de Cultura Económica lamenta el fallecimiento de “uno de los filósofos más importantes del siglo XX”, como definiera Stefan Gandler al maestro Adolfo Sánchez Vázquez, quien murió hoy a los 96 años.
El escritor, traductor, profesor y filósofo fue uno de las primeros pensadores que contribuyó a renovar el marxismo y a construir un proyecto de socialismo humanista, crítico y democrático. De ello dan parte sus libros -algunos de poesía-, varias traducciones y numerosos prólogos.
Con esta editorial publicó los títulos A tiempo y destiempo. Antología de ensayos, Cuestiones estéticas y artísticas contemporáneas, El mundo de la violencia, Entre la realidad y la utopía. Ensayos sobre política, moral y socialismo, Ética y política y Poesía.
Recientemente, Aurora Sánchez, hija del catedrático español, comentó en una entrevista para El Universal, que el ochenta por ciento de los cuatro mil títulos que conforman su biblioteca “especializada en filosofía, con énfasis en teoría y praxis filosófica, en estética, lógica y en historia de la filosofía; una biblioteca con las obras fundamentales de Carlos Marx, Federico Engels y Georg Hegel”, serían donados a la Biblioteca Samuel Ramos de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, “que es su casa”.
Los restos del profesor emérito de esta Facultad y Premio Nacional de Historia, Ciencias Sociales y Filosofía 2002, serán velados en la funeraria Gayosso de Félix Cuevas donde permanecerán hasta el día de mañana cuando sean cremados.
El Fondo de Cultura Económica lamenta el fallecimiento de “uno de los filósofos más importantes del siglo XX”, como definiera Stefan Gandler al maestro Adolfo Sánchez Vázquez, quien murió hoy a los 96 años.
El escritor, traductor, profesor y filósofo fue uno de las primeros pensadores que contribuyó a renovar el marxismo y a construir un proyecto de socialismo humanista, crítico y democrático. De ello dan parte sus libros -algunos de poesía-, varias traducciones y numerosos prólogos.
Con esta editorial publicó los títulos A tiempo y destiempo. Antología de ensayos, Cuestiones estéticas y artísticas contemporáneas, El mundo de la violencia, Entre la realidad y la utopía. Ensayos sobre política, moral y socialismo, Ética y política y Poesía.
Recientemente, Aurora Sánchez, hija del catedrático español, comentó en una entrevista para El Universal, que el ochenta por ciento de los cuatro mil títulos que conforman su biblioteca “especializada en filosofía, con énfasis en teoría y praxis filosófica, en estética, lógica y en historia de la filosofía; una biblioteca con las obras fundamentales de Carlos Marx, Federico Engels y Georg Hegel”, serían donados a la Biblioteca Samuel Ramos de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, “que es su casa”.
Los restos del profesor emérito de esta Facultad y Premio Nacional de Historia, Ciencias Sociales y Filosofía 2002, serán velados en la funeraria Gayosso de Félix Cuevas donde permanecerán hasta el día de mañana cuando sean cremados.
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